
Tengo una fuerte necesidad de compartir mi sentimiento de total repudio hacia las barras-bravas, ya que son las mayormente culpables de todas las desgracias que arruinan el espectáculo (dentro de la cancha), pues hay otros hijos de puta que están afuera, y las "subvencionan" para que lo hagan, y además, impunemente. La policía: bien, gracias.
Por eso cada vez se venden menos entradas, como estúpida medida de seguridad, por la cual los verdaderos hinchas, que vamos a vivir la alegría del fútbol y a alentar a nuestro equipo, somos víctimas de esta injusticia generada por los mismos doscientos miserables que siguen entrando a la cancha, siguen haciendo quilombo y ah, por cierto, alientan porque les pagan.











